9 abr. 2008

OBRA: LA CONSTRUCCIÓN SOCIAL DE LA REALIDAD

PUNTO C DE LA SECCIÓN II “SEDIMENTACIÓN Y TRADICIÓN”.
AUTOR: PETER BERGER Y THOMAS LUCKMANN
La sociología del conocimiento trata no sólo las variaciones empíricas del conocimiento en las sociedades humanas, también los procesos por los que cualquier cuerpo de conocimiento llega a quedar establecido socialmente como realidad. Es así como la tesis fundamental de Peter Berger y Thomás Luckmann (1986), se basa en a) la realidad se construye socialmente, y b) la sociología del conocimiento debe analizar los procesos por los cuales esto se produce. Realidad y Conocimiento son conceptos relativos por cuanto en ese proceso se dan diferencias observables entre sociedades, entre grupos sociales, dado a lo establecido como conocimiento. Sustentan estos autores que la sociología del conocimiento se debe ocupar del proceso de la construcción social de la realidad, surgiendo la interrogante: ¿Cómo es posible que los significados subjetivos se conviertan en facticidades objetivas? En consecuencia la realidad de la sociedad requiere indagar la forma cómo se construye En esa búsqueda esta inmersa la sociología del conocimiento
Ahora bien, en este orden de ideas, sostienen como condición el análisis de los orígenes de la institucionalización para la comprensión de las causas del orden social, su aparición, subsistencia y transmisión. Dentro de esta perspectiva, toda actividad humana está sujeta a la habituación. La actividad humana al repetirse se convierte en una pauta y se reproduce con economía de esfuerzo y de manera ipso facto puede aprehenderse como pauta por el que la ejecuta. Siendo válido tanto para la actividad social como individual. El carácter significativo de estas habituaciones se incrusta como rutinas en el acervo de conocimiento que da por establecido y que tiene su alcance para sus proyectos futuros. La habituación se desarrolla en la misma medida que su intitucionalización. Dentro de este orden de ideas la institucionalización aparece por la tipificación recíproca de las acciones habitualizadas por tipos de actores.
Por otra parte, las instituciones implican historicidad y control; se construyen en el curso de una historia compartida, ellas tienen historia de la cual son productos. La comprensión adecuada de lo que es una institución plantea como condición el comprender el proceso histórico que la produjo. Ellas controlan el comportamiento del ser humano canalizándolo en una dirección determinada, mediante el establecimiento de pautas definidas previamente. Mecanismo inherente a la institucionalización y por demás aislado de cualquier otro que se establezca para sostén de la institución. Se plantea entonces, que cuando una actividad humana se ha institucionalizado se entiende que está sometida al control social. Se agregarían mecanismos adicionales de control solo si violan su cumplimiento de manera cabal.
En opinión de estos autores para explicar el origen la institucionalidad se apoya de manera hipotética en dos individuos de mundos sociales que se han producido históricamente por segregación el uno del otro y la interacción se produce en una situación que no ha sido definida institucionalmente para ninguno de ellos. Uno de los participantes posiblemente tendrá predefinido la situación por haber oído hablar de la historia del otro. En la interacción de las tipificaciones dada por sus acciones humanas se expresan las pautas de comportamiento, es decir comienzan a desempeñar roles. Ahora bien, la posibilidad de asumir el rol del otro surgirá con respecto a las mismas acciones realizadas por ambos. Se trata de indicar aquí que la institucionalización aun cuando no esta completamente establecida, está presente en sus orígenes. En este caso se advierte la construcción del trasfondo para estabilizar sus acciones y su interacción posibilitando la división del trabajo entre ambos, y las posibilidades de innovación las cuales llevaran a nuevas habituaciones. Quiere con ello significar que “…estará la vía de construcción de un mundo social que contendrá en su interior las raíces de un orden institucional en expansión” (ob.cit. p 79)
El mundo institucional se convierte en histórico cuando las tipificaciones y habituaciones se transmiten a otros mundos perfeccionando la objetividad. De allí pues, siguiendo a estos autores, que la cristalización de las instituciones precedentes, se experimentan como existentes por encima y más allá de los individuos a quienes son objeto de su encarnación para ese momento. Por consiguiente, “…las instituciones se experimentan como si poseyeran una realidad propia, que se presenta al individuo como un hecho externo y coercitivo” (ob.Cit. p 80)
En el proceso de transmisión a la nueva generación se altera la objetividad del mundo institucional y tiende a lograr firmeza en la conciencia volviéndose de una manera masiva que no puede cambiarse tan fácilmente. Pasando de su mundo a otro convirtiéndose para la nueva generación en el mundo no siendo transparente del todo ya que no participó en su formación, la consideran como una realidad dada.
En esta perspectiva, la sedimentación y la tradición son aspectos relevantes dentro del análisis que hacen los autores para entender lo que en la sociedad se da por establecido como conocimiento. Importa destacar que la sedimentación es producto de la retención de las experiencias humanas y esto es lo que se considera conciencia.
La sedimentación es condición para que el individuo le pueda hallar sentido a su experiencia, la cual se intersubjetiviza cuando varios de ellos comparten una experiencia común volcándose en un depósito común de conocimientos. Ahora bien, la sedimentación se objetiviza en un sistema de signo siendo para los autores el lingüístico clave para la conversión en un hecho verdaderamente social y de esta manera se produce la transmisión de generación a generación y de una colectividad a otra
También es conveniente precisar, que en virtud de la pérdida de importancia del origen real de la sedimentación, la tradición pudiera alterarse otorgándole nuevos significados sin que ello signifique una amenaza a lo ya objetivado. De este modo, la transmisión del significado de una institución se basa en el reconocimiento social de aquella como solución permanente a un problema permanente de una colectividad dada. Es así como, los actores potenciales de acciones institucionalizadas deben enterarse sistemáticamente de estos significados, para ello requiere de formulas que apoyen el proceso educativo.”Los significados institucionales deben grabarse poderosa e indeleblemente en la conciencia del individuo.” (p93). Si bien es cierto, que los significados objetivados se conciben como un conocimiento y se transmiten como tales, requieren de un aparato social que varia de una sociedad a otra, donde se ejerzan roles de trasmisores y receptores de conocimiento tradicional. En esa transmisión de significados institucionales “…entraña procedimientos de control y legitimación anexos a las instituciones mismas y administradas por el personal transmisor” (p94).
Dentro de este marco es conveniente anotar algunas precisiones que resulta claro para estos autores ya que para ellos la realidad de la vida cotidiana, esta llena de objetivizaciones y sólo posible solamente por ellas. El lenguaje como un sistema de signos vocales es el más importante de la sociedad humana, siendo el medio más trascendente para la transmisión de conocimiento objetivizando la sedimentación colectiva. En virtud de esto, permite la accesibilidad masiva de la experiencia de manera contínua. El lenguaje hace más real la subjetividad y tiene la facultad de concretizar y estabilizar la subjetividad y hacerla persistente cuando el lenguaje se separa de la situación “cara” a “cara”. El lenguaje proporciona la superposición de la lógica al mundo social objetivado construyendo la legitimación.
Ahora bien, el conocimiento primario, con relación al orden institucional se sitúa en el plano pre-teórico vale decir, “… la suma total de lo que todos saben sobre un mundo social, un conjunto de máximas, moralejas, granitos de sabiduría proverbial, valores y creencias, mitos etc” (p 88). A este nivel, toda institución posee un cuerpo de conocimiento de receta transmitida o sea un conocimiento que provee las reglas de comportamiento institucional apropiadas, y constituye la dinámica motivadora del comportamiento institucionalizado, definiendo y construyendo los roles que ha de desempeñarse en el contexto de las instituciones e ipso facto controlando y previendo todos esos comportamientos.
Siendo así las cosas, resulta claro que lo que se da como establecido como conocimiento llega a ser simultáneo con lo cognoscible o en todo caso proporciona las condiciones para que todo lo que aún no se conoce llegare a conocerse en el futuro.
Este es el conocimiento que se adquiere en el proceso de la socialización mediatizando”…la internalización dentro de la conciencia individual de las estructuras objetivas del mundo social”. En este sentido, se comprende que el conocimiento se encuentra en el proceso dialéctico de la sociedad: programa los canales en los que externaliza produce un mundo objetivo, objetiviza este mundo mediante el lenguaje ordenándolos en objetos que han de aprehender como realidad.
Se pude resumir que el conocimiento relativo a la sociedad se realiza en doble sentido: aprehensión de la realidad social objetiva y la construcción continua de esa realidad, la cual se transmite de generación en generación aprende como realidad objetiva y se internaliza como realidad subjetiva. Realidad que forma al individuo. Producirá un tipo específico de conocimiento que pudiera ser tecnológico, ingienería, economia etc.